23 feb 2012

En la noche

Era una noche agradable, corría una suave brisa que chocaba contra mi cara, y movía mi pelo. Mis ojos amorronados brillaban bajo la luna, que decoraba el cielo en lo alto. Bajo mis pies se extendía un infinito mar de aguas cristalinas. Mi reflejo era distorsionado, cada vez que una pequeña piedra caía sobre el; y se quedaba atrapada bajo el agua.

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